Comienzo y Explotación del Jamón
SECCIÓN PATROCINADA POR
LA CASA DEL
JAMÓN

Aproximadamente hasta mediados del siglo 20 el cerdo
ibérico tuvo un rol bastante acotado en el mercado ,
considerado simplemente como un animal de abasto, y sus
productos derivados no tenían consideración especial, ya que
otros productos mas instalados como , los jamones de Avilés
y Trevélez, el lacón gallego y el chorizo de Cantimpalos,
dominaban el mercado.
El cambio tenido por la demanda, por el cual el consumo,
concomitantemente al incremento cuantitativo, se fue
cualificando hacia carnes más tiernas y menos grasas, hizo
que el cerdo ibérico fuese siendo rechazado como animal
habitual suministrador de carne para consumo en fresco.
Tal hecho pudo darse porque en ese tiempo (el período
1955-60 resultó muy importante) empieza a darse el
desarrollo de la producción intensificada sin tierra, que
paulatinamente fue colocando canales porcinas de pesos cada
vez menores y de edad reducida, que daban carne de acuerdo
con los deseos del consumo (posteriormente el peso medio de
las canales se redujo más, sobre todo en las grandes
ciudades, con un alto consumo de carnes en fresco).
Todo este proceso es lo que da lugar a la llamada "crisis
del cerdo ibérico", esencialmente dada por la perdida de
mercado como animal de carnicería. Tan grave resultó que
algunos autores como Zorita, Ocio, Sobrino Igualador, Ronda
y González Carbajo (1963) proponen un sistema de cambio del
usual en la explotación del cerdo ibérico, de forma que se
transformara en una animal de carne para el verdeo.
Afortunadamente, tal cambio de animal, que habría llevado a
un tipo semejante al pork británico, no llegó ni siquiera a
considerarse en serio, y la razón principal fue la
orientación de la demanda, que concedió una alta
cualificación a los productos elaborados procedentes del
cerdo ibérico.
Ciertamente los productos del cerdo ibérico fueron siempre
estimados (se citan ya en el siglo XVII), pero no tuvieron
una cualificación especial, como ha venido sucediendo,
aproximadamente, desde la segunda mitad de los años sesenta.
Estos elaborados se concretan en tres formas: jamón, paletas
yembutidos, y son los que revalorizan el cerdo ibérico,
justamente cuando la citada "crisis del ibérico" parecía
estar en su punto álgido, porque tales productos, más
concretamente el jamón y la paleta, llegaron con rapidez a
constituir un sector específico en el mercado de productos
cárnicos.
Tan fuerte fue la propensión hacia el consumo de los
elaborados de origen ibérico que dio lugar a que se
destinaran a la industrialización animales más o menos de
esta etnia, pero obtenidos fuera del sistema tradicional de
explotación, cuyo ejemplo máximo es el ibérico de pienso (el
de recebo se ha dado siempre).
Naturalmente, la rápida cualificación del consumo llevó a
discriminar, su expresión son los precios diferenciales,
jamones y paletas, según la forma de obtención del cerdo:
montanera recebo y pienso.
|